La primera vez que alguien te pide el EPK suele pillarte sin él.
Un promotor que vio tu concierto, una sala que quiere saber más antes de darte fecha, una convocatoria de festival que lo pide en las bases. Y tú mirando la pantalla sin saber muy bien por dónde empezar.
Este artículo soluciona eso. Explica qué es un EPK, qué tiene que incluir el tuyo según a quién se lo vayas a mandar, y tiene una plantilla real para que puedas tenerlo listo hoy.
Qué es un EPK y para qué sirve
EPK son las siglas de Electronic Press Kit, que en español se traduce como dossier de prensa electrónico o carpeta de prensa digital. Es el documento — o enlace — que reúne todo lo que alguien necesita saber sobre tu proyecto musical para tomar una decisión: contratarte, escribir sobre ti, incluirte en un cartel o simplemente responderte.
La función real del EPK no es impresionar. Es facilitarle la vida a quien lo recibe.
Un programador de sala recibe decenas de propuestas a la semana. Un periodista gestiona cientos de correos. El equipo de un festival evalúa cientos de candidaturas. Todos tienen en común que no tienen tiempo de buscarte, preguntarte cosas o adivinar qué haces. Si tu EPK lo tiene todo claro y accesible, avanzas. Si no, pasas al siguiente montón.
Lo que cambia según a quién va dirigido
Este es el punto que la mayoría de artistas ignora. No hay un único EPK válido para todo el mundo. Hay una base común y matices que cambian según el receptor.
Una sala de conciertos necesita saber: qué tipo de música tocas, cuántos músicos somos en directo, si tienes capacidad de convocatoria propia, y qué necesitas técnicamente para tocar. El historial de actuaciones previas y los vídeos de directo pesan mucho aquí.
Un festival con convocatoria abierta — como las que vimos en la guía de festivales que aceptan artistas emergentes — busca además: propuesta artística clara, actividad reciente demostrable y un perfil online que permita verificar que el proyecto es real y activo. Monkey Week, por ejemplo, evalúa proyectos con proyección internacional, así que el EPK que presentas a través de tu agencia tiene que comunicar eso.
Un medio de comunicación o blog musical quiere: contexto, ángulo informativo, cita usable y fotos de alta resolución descargables sin necesidad de pedirlas. No les des trabajo.
Un productor o colaborador potencial quiere escuchar directamente: demo, grabaciones recientes, referencias de sonido. Lo primero que van a hacer es reproducir algo.
Conocer esto antes de enviar tu EPK te permite ajustar en qué pones el foco. No el contenido entero, solo el orden y lo que destacas.
Los 8 elementos que no pueden faltar
1. Nombre de artista, ciudad y estilo en una línea
Suena obvio. Pero muchos EPKs empiezan con la historia del grupo sin decir en ningún sitio de dónde son o qué hacen. La primera frase tiene que responder a eso en diez palabras: "Banda de indie rock de Bilbao con dos EPs publicados" es suficiente para que quien lo recibe sepa si sigue leyendo o no.
2. Biografía en dos versiones
Una corta (50-80 palabras) para sitios web, programas de mano y notas de prensa rápidas. Una larga (150-250 palabras) para presentaciones en profundidad. Si ya tienes la tuya trabajada, el artículo de GrooveHub sobre cómo escribir una biografía de artista que abra puertas te da la estructura exacta.
3. Música accesible sin fricción
Un enlace que funcione y lleve directamente a la escucha, sin pedir registro ni descarga. Spotify, SoundCloud o YouTube son los formatos más aceptados. Si tienes smartlink (Linkfire, Linktree, ToneDen), mejor: uno solo que recoja todo.
Pon entre dos y tres canciones. No el catálogo completo. Las mejores, las más representativas del sonido actual.
4. Vídeo de directo
Una foto de estudio no comunica lo mismo que verte en un escenario. Un vídeo de 2-3 minutos grabado en una actuación real — aunque sea en una sala pequeña — dice más que cualquier texto. No tiene que estar producido profesionalmente, pero sí tiene que verse y oírse bien.
5. Fotos de prensa
Mínimo dos: una horizontal para banners y cabeceras, una vertical para redes y flyers. Alta resolución (mínimo 1MB), fondo neutro o en contexto musical. Que sean recientes — una foto de hace cinco años con otro look desactualiza todo el EPK.
Ponlas en una carpeta de Google Drive o Dropbox con descarga directa habilitada. No pongas las fotos solo en Instagram: quien las necesita no quiere descargarlas una a una desde el móvil.
6. Logros verificables
No adjetivos. Hechos. Cuántos seguidores, cuántas reproducciones, en qué salas has tocado, qué festivales, si has salido en algún medio. Si estás empezando y no tienes mucho, usa datos concretos aunque sean pequeños: "Sold out en Sala X en febrero de 2026" comunica más que "banda con gran proyección".
7. Datos de directo
Formación exacta (número de músicos, instrumentos), ciudades desde las que os mováis, y backline básico que necesitáis. Esto último — el rider técnico simplificado — es lo que evita el correo de seguimiento donde el programador pregunta si tenéis amplificadores propios o necesitáis los de la sala.
8. Contacto claro
Un email. El nombre de la persona de contacto. Si hay alguien gestionando el booking, que aparezca diferenciado. Sin formularios, sin redireccionamientos. Un email que alguien pueda copiar y pegar.
PDF, enlace o perfil online: qué formato usar
Aquí hay más confusión de la necesaria. La respuesta corta: depende de para qué.
PDF → útil para convocatorias formales que piden documentación adjunta, para imprimir en reuniones o para mandarlo a alguien que no tiene buena conexión. El problema es que caduca: si lo mandas en enero y en abril cambias de foto o añades un concierto, la versión que circula ya no está actualizada.
Enlace (Google Drive, Notion, web propia) → más flexible y siempre actualizado. Puedes editar el contenido sin cambiar la URL. Es el formato más práctico para la mayoría de situaciones. Asegúrate de que el enlace funciona sin solicitar acceso.
Perfil online activo → la versión más potente, y la que más trabajo cuesta mantener. Una página de artista bien construida — con música, historial de eventos, críticas, fotos y datos de contacto — funciona como un EPK vivo que cualquiera puede consultar en cualquier momento sin que tú tengas que enviarlo.
El perfil de GrooveHub sirve exactamente para esto. Si lo tienes actualizado con tu música, tus próximos eventos, tu historial y tus datos de contacto, tienes una URL permanente que puedes incluir en cualquier candidatura o correo de presentación en lugar de adjuntar un PDF que en tres meses habrá quedado obsoleto. Puedes explorar cómo aparece tu perfil en el directorio.

Plantilla real: EPK en un documento
Esta es la estructura que puedes copiar directamente y rellenar con tu información. Está pensada para funcionar tanto en Google Docs como convertida a PDF.
[NOMBRE DE ARTISTA / BANDA] [Ciudad] · [Género/estilo] · [Año de formación o inicio]
ESCÚCHANOS → [Enlace Spotify / SoundCloud / YouTube] → [Canción 1 — título] → [Canción 2 — título] → [Canción 3 — título, opcional]
VÍDEO EN DIRECTO → [Enlace YouTube / Vimeo]
QUIÉNES SOMOS (bio corta, 60-80 palabras) [Texto]
BIO LARGA (150-250 palabras, para prensa y presentaciones en profundidad) [Texto]
LOGROS Y ACTIVIDAD RECIENTE
[Dato 1: reproducciones, sala, festival, medio]
[Dato 2]
[Dato 3]
DIRECTO
Formación: [número de músicos e instrumentos]
Duración del set: [30 min / 45 min / 60 min]
Necesidades técnicas básicas: [PA, monitores, batería de backline, sí/no]
Disponibilidad geográfica: [ciudades o radio]
FOTOS DE PRENSA → [Enlace carpeta Drive/Dropbox con descarga habilitada] (Incluye versión horizontal y vertical, alta resolución)
CONTACTO
Booking: [nombre] · [email]
Prensa: [nombre] · [email] (si es diferente)
Web / Perfil: [URL]
Versión actualizada: [mes y año]
Los errores que más candidaturas cuestan
Mandar el EPK sin haberlo revisado en móvil. La mayoría de los programadores lo abren en el teléfono. Si el PDF no se lee bien en pantalla pequeña o el enlace de Drive pide acceso, la experiencia ya está rota.
Bio en tercera persona que habla de "pasión" y "energía". Esos adjetivos no informan de nada. Un programador necesita hechos para tomar decisiones, no literatura.
Fotos sin acceso directo a descarga. Si las fotos están solo en Instagram, quien las necesite tiene que pedírtelas. Ese correo de seguimiento muchas veces no se manda.
EPK sin fecha de actualización. Si no aparece cuándo fue la última actualización, quien lo recibe no sabe si lo que está leyendo sigue siendo vigente.
Un único EPK para todo el mundo. No hace falta crear cinco versiones distintas, pero sí tener clara la prioridad de cada sección según a quién va dirigido. Para una sala, el rider y el vídeo de directo van primero. Para una convocatoria de festival, la propuesta artística y los logros. Para prensa, la bio y las fotos.
Cuándo es el momento de hacerlo
Ahora.
No cuando tengas el próximo concierto confirmado. No cuando grabes la maqueta nueva. No cuando te vuelvan a pedir que lo mandes.
El EPK es lo primero que se queda obsoleto y lo último que se actualiza. Los artistas que consiguen más oportunidades no son necesariamente los mejores — son los que están listos cuando llega el momento. El festival que abre convocatoria con dos semanas de plazo, la sala que pide dossier antes de cerrar la agenda de otoño, el periodista que tiene cinco minutos para decidir si cubre tu lanzamiento.
Si tienes el perfil de GrooveHub actualizado con tu música y tus próximos eventos, ya tienes la base. El siguiente paso es asegurarte de que el material que enlazas — fotos, vídeo, música — está a la altura de lo que quieres comunicar. Y si no estás seguro de si tu música está lista para presentarla, las críticas de GrooveHub son una forma de saberlo antes de exponerla.




