La primera vez que una sala te pide el rider suele pillarte en el momento menos indicado.
Tienes el bolo confirmado, estás a tres días de tocar, y llega el mensaje: "¿Me mandáis el rider técnico?" Y entonces viene la pregunta que nadie quiere hacer: ¿y eso qué es exactamente?
Esta guía responde eso y va más lejos: explica qué tiene que incluir tu rider según el formato de tu banda, qué no debes pedir si estás empezando, y tiene tres plantillas de texto copiable listas para usar hoy: para solistas y dúos, para bandas de 3-4 músicos, y para bandas completas.
Qué es un rider técnico y para qué sirve de verdad
Un rider técnico es el documento que le dices a la sala o al técnico de sonido exactamente qué necesitas para poder tocar. Dónde se coloca cada músico en el escenario, qué equipo necesitáis, cuántos micrófonos, qué monitores, qué backline.
El técnico que recibe tu rider lo usa para preparar el escenario antes de que llegues. Si llega sin él, tiene que improvisar cuando aparezcáis con los instrumentos. Eso significa prueba de sonido más lenta, malentendidos, estrés y, en el peor caso, problemas de sonido que afectan a la actuación.
El rider no es un capricho ni una exigencia de divo. Es una herramienta de comunicación que facilita el trabajo a quien tiene que montar el escenario.
Los tres tipos de rider y cuál te importa a ti
Aquí hay confusión habitual. Cuando alguien dice "rider", puede estar hablando de tres documentos distintos:
Stage plot o disposición de escenario: un plano visual, o esquema de texto, que muestra dónde se coloca cada músico, qué instrumento toca y qué necesita en su posición. Es el documento más importante para el técnico de sonido y el primero que debes tener. Si solo puedes tener uno, que sea este.
Rider técnico propiamente dicho: incluye el stage plot y añade especificaciones de PA, mesa de mezclas, monitores, lista de canales, backline requerido y cualquier necesidad técnica específica. Imprescindible cuando llevas técnico propio o cuando trabajas en salas grandes con producción avanzada.
Rider de hospitalidad: todo lo que no es sonido: catering en camerino, aparcamiento, acceso, acreditaciones y catering para el equipo. Esto es para artistas con estructura de gira. Si estás empezando, no lo mandes, o parece que has copiado el rider de un artista consolidado sin tener la estructura que lo justifica.
Para músicos emergentes la prioridad es clara: stage plot bien hecho y necesidades técnicas básicas. Nada más.
Qué incluir en tu rider según el momento de tu carrera
Lo que siempre tiene que estar
Nombre de la banda y fecha del bolo. Parece obvio pero muchos riders llegan sin identificar para qué actuación son. Si el técnico gestiona varios eventos, no sabe a cuál corresponde.
Datos de contacto del técnico o miembro de la banda responsable. Un nombre y un teléfono móvil. Si hay alguna duda antes del bolo, que puedan resolverla sin mandar tres correos.
Número de músicos y lo que toca cada uno. "Vocalista, guitarra eléctrica, bajo, batería": así el técnico sabe cuántos canales necesita y qué tipo de señales va a manejar.
Disposición en el escenario. Quién va a la izquierda, quién al centro, quién a la derecha desde el punto de vista del público. La batería normalmente al fondo y al centro o ligeramente descentrada. Las guitarras a los lados. El vocalista al frente.
Necesidades de backline. ¿Ponéis vosotros los amplificadores o los necesitáis de la sala? ¿La batería es vuestra o del local? Esto hay que dejarlo explícito: es la fuente de más malentendidos en bolos de bandas emergentes.
Número de micrófonos y líneas DI. Uno por voz, los necesarios para los instrumentos que van por micrófono. Las cajas de inyección directa, DI, para bajo e instrumentos que van por línea.
Monitores en escenario. Cuántos y para quién. No todos los músicos necesitan monitor: el baterista casi siempre sí, el bajo a veces no si el amplificador es suficiente.
Lo que no debes incluir si estás empezando
Especificaciones de marcas y modelos de equipo. "Mesa SSL de 48 canales", "monitores d&b audiotechnik", "micros Shure SM7B": eso es para cuando llevas técnico propio que conoce ese equipo. Si no llevas técnico, pedir marcas específicas sin poder justificarlo hace que el técnico de la sala te tome menos en serio, no más.
Catering en camerino. Cuando tengas manager y el bolo lo justifique, adelante. Hasta entonces, no debería aparecer en tu rider.
Peticiones de producción que la sala no puede cumplir. Si vas a tocar en una sala de 200 personas con PA básico, pedir sistema de delay o sistema de línea de arrays es hacer perder el tiempo a todos.
El error más frecuente: el rider que nadie puede leer
El rider tiene que llegar en un formato que el técnico pueda abrir sin problema. PDF es el estándar. Word también sirve. Un WhatsApp con texto suelto no es un rider.
Algunos músicos mandan el rider escaneado a mano. Eso es peor que no mandar nada — si el técnico no puede leerlo con claridad, va a improvisar igualmente.
El otro error habitual: mandar el rider el mismo día del bolo. El rider se manda al confirmar la fecha o como mínimo 48-72 horas antes. Idealmente va adjunto al contrato de bolo como Anexo I — si tienes contrato formalizado, el rider es parte de él y cualquier incumplimiento de las condiciones técnicas tiene respaldo legal. Si has firmado ya tu contrato de bolo, el rider va en ese mismo correo.
Tres plantillas copiables según tu formato
Copia el bloque que corresponde a tu situación, sustituye los datos entre corchetes y guárdalo como PDF. También puedes descargar cada plantilla en formato Markdown para editarla con calma.
Cómo enviar el rider y a quién
El rider va dirigido al técnico de sonido de la sala o, si no hay contacto técnico directo, al programador o responsable del local que te ha contratado. Si tienes el nombre del técnico, mejor — así hay una persona responsable de recibirlo y confirmarlo.
Formato: PDF nombrado de forma clara. "Rider_[NombreBanda]_[Fecha].pdf" funciona perfectamente.
Una vez enviado, confirma recepción. No es ser pesado — es asegurarse de que ha llegado antes de que sea tarde para resolver algo.
Si tienes ya tu perfil en GrooveHub, puedes incluir el enlace a tu perfil en el rider como referencia de contacto adicional. Promotores y técnicos que no te conocen pueden ver tu música y tu historial en segundos, sin pedirte nada más. Los anuncios de bolos de GrooveHub son también el lugar donde puedes ver qué salas y promotores están buscando artistas activamente ahora mismo.
El rider como parte del sistema
El rider no es el último paso antes de un bolo. Es parte de un sistema que empieza mucho antes: saber cuánto cobrar, tener el EPK preparado, firmar el contrato y adjuntar el rider como anexo.
Si tienes esas cuatro piezas en orden — caché claro, EPK actualizado, contrato firmado y rider listo — llegas a cualquier bolo en mejor posición que la mayoría de bandas emergentes que improvisan cada vez que aparece una oportunidad.
La guía de cómo conseguir conciertos en salas explica el paso anterior: cómo conseguir que te digan que sí antes de llegar a enviar el rider.




